Simbología

 

Es la insignia representativa del movimiento. Cuando Baden Powell fundó los Scouts, pensó que era necesario tener un emblema que hiciera sentir a todos, y así adoptó la flor de lis, usándola por primera vez en el Campamento de Brownsea.  

La insignia scout fue tomada de la antigua brújula marina. Con muy pequeños cambios, la flor de lis es usada en la generalidad de los países del mundo como muestra de la hermandad scout de amistad y buena ciudadanía.

Significado actual:

Los tres pétalos, al igual que los tres dedos del saludo scout nos recuerdan los tres puntos de la promesa scout: El central, Dios y Patria; el de la izquierda, ayuda al prójimo; y el de la derecha, observación de la Ley Scout.
La línea que divide el pétalo central, es la aguja de una brújula, y simboliza que el scout es capaz de seguir el camino correcto en su vida, de la misma manera que la aguja de la brújula señala siempre al norte.
Las dos estrellas, cada una de cinco picos y que aparecen en los pétalos laterales, simbolizan los 10 puntos de la Ley Scout, y la vida al aire libre.
El anillo que reúne los tres pétalos, refleja la unión entre la hermandad scout, que se refuerza con la cuerda que circunda la flor de lis, recordando que nuestra hermandad es mundial. A su vez esta cuerda va unida en sus dos extremos por un nudo. Es un nudo de trabajo, y recuerda al scout que su superación sólo será a base de esfuerzo y dedicación.

 

La pañoleta

Cada grupo tiene una distinta, y le diferencia entre los grupos scouts. Nuestra pañoleta ha cambiado desde sus inicios hasta llegar a la actualidad. Comenzó siendo color naranja, si bien en cada Unidad variaba el ribete (blanco, rojo, azul, verde, y negro para responsables).


Pero un buen día, aprovechando nuestro ingreso en Scout de Madrid , se sometió a votación de todos los miembros del grupo cual sería el color de nuestra pañoleta. Se presentaron distintas propuestas, a nivel personal y de Unidades, con muy distintos argumentos y simbología. Por votación se decidió que el color naranja nos había acompañado desde nuestros orígenes, y no debía perderse. Ahí llegó la pregunta del millón: ¿Y de qué color ponemos el ribete?....Y con la pregunta llegó la respuesta: de color negro, que aglutina a todos los demás. Así nació nuestra pañoleta. Bonita historia ¿Verdad? Quizás no sea la pañoleta más bonita del mundo... ¡¡¡pero sí la mejor!!!